Hepatitis G

“El virus en busca de enfermedad”

Donación de sangre
Las transfusiones de sangre son una vía de transmisión del virus de la hepatitis G, también llamado virus GB-C

Se han descrito dos cepas virales llamadas virus GB-C (HGBV-C) y virus de hepatitis G (HGV) potencialmente asociadas al desarrollo de hepatitis viral. Estas dos cepas han demostrado ser el mismo virus. El nombre GB proviene de las iniciales del cirujano en quien se aisló el virus por primera vez. Su suero fue capaz de infectar primates, en los cuales se clonaron 3 cepas (GB-A, B y C). Las dos primeras correspondían a cepas virales propias del animal y la tercera (GB-C) era originada en el plasma humano.

El virus de hepatitis G es un virus RNA de la familia flavivirus con una homología aminoacídica de 29% con el virus de hepatitis C. El virus G se transmite por vía parenteral, en forma similar a los virus de hepatitis B y C. Se diagnostica mediante la detección del RNA viral en suero por reacción de polimerasa en cadena (RT-PCR).

El virus se distribuye en todo el mundo, incluyendo Chile. Su prevalencia en la población general va de 1 a 2%. En pacientes con hepatitis crónica por virus C su prevalencia llega al 10-20%.

A pesar de su nombre, no hay clara evidencia de que este virus cause enfermedad hepática. Es posible que sea un agente asociado infrecuentemente a hepatitis aguda post-transfusional leve. No se ha demostrado asociación con hepatitis crónica, cirrosis ni carcinoma hepatocelular. Algunos reportes iniciales correlacionaron este virus con hepatitis aguda fulminante en Japón, pero publicaciones posteriores explican esta asociación por las politransfusiones a que son sometidos estos pacientes.

En resumen, se considera actualmente que el virus de hepatitis G no produce enfermedad hepática y por lo mismo no recomienda su detección rutinariamente.

Virus de hepatitis G (HGV) en infección por virus de inmunodeficiencia humana (HIV)

Se ha descrito una asociación entre la presencia del virus G y una menor probabilidad de desarrollar síndrome de inmunodeficiencia adquirida (AIDS o SIDA) en sujetos infectados por HIV. Este efecto protector posiblemente esté asociado a una mantención de un perfil de expresión de citokinas tipo Th-1 que inhibe la replicación del HIV en los pacientes coinfectados.

Hepatitis TT

A pesar de la caracterización de virus de hepatitis de la A a la E, aún hay una porcentaje de casos de hepatitis que queda sin explicación y en que los antecedentes epidemiológicos apuntan a un agente infeccioso, posiblemente viral. Es poco probable que este agente corresponda al virus de hepatitis G (HGV).

Glóbulos rojos
Las transfusiones de productos sanguíneos se han asociado a la transmisión de diversos virus, pero cuyo significado en términos de enfermedad es incierto.

En 1998 se describió un virus DNA asociado a hepatitis post-transfusional no A-E que fue bautizado TTV (transfusion transmited virus). Las iniciales del paciente en que fue descrito eran también TT. Hay evidencias de que este virus presenta hepatotropismo y de que los niveles de carga viral se correlacionan con el nivel de elevación de aminotransferasas, lo cual no se ha demostrado con el HGV.

El TTV es altamente prevalente en la población general (aproximadamente 2%), pero llega a más del 70% de los sujetos expuestos a múltiples transfusiones de sangre. El virus produce infección persistente en más del 90% de los expuestos y se ha demostrado un clearance viral anual de aproximadamente 10%.

El TTV tiene un genoma compuesto por una hebra simple de DNA. El virus no tiene envoltura. Se clasificó en una nueva familia de virus: Circinoviridae. Se han descrito 4 genotipos diferentes (1a-c, 2a-f, 3 y 4), predominando el genotipo 1.

Se han descrito una serie de virus relacionados al TTV:

  • SANBAN
  • YONBAN
  • TUS01
  • PMV
  • TLMV: TTV-like minivirus
  • SEN

Al igual que el TTV, estos virus relacionados tienen un significado patogénico incierto. Si bien es posible que algunos de ellos se asocien a elevación de aminotransferasas luego de transfusión, es improbable que expliquen casos de hepatitis aguda clínicamente significativa o se asocien a resultados adversos a largo plazo como cirrosiscáncer hepático.

Red blood cells
Transfusions of blood products have been associated with the transmission of different viruses, but whose significance in terms of disease is uncertain.

In spite of the characterization of the hepatitis virus from A to E, there is still a percentage of hepatitis cases which are unexplained and in which the epidemiological history points towards an infectious agent, possibly viral. It is unlikely that this agent corresponds to the hepatitis G (HGV) virus.

In 1998 a DNA virus associated with post-transfusional hepatitis which was not A-E was described, this being named transfusion transmitted virus (TTV). The initial letters of the patient in which it was described were also TT. There is evidence that this virus presents hepatotropism and that the viral load levels correlate with the level of aminotransferase elevation, which was not the case with HGV.

TTV is highly prevalent in the general population (approximately 2%), but it reaches more than 70% of people who are exposed to multiple blood transfusions. The virus produces persistent infection in more than 90% of those exposed and an annual viral clearance of approximately 10% has been demonstrated.

TTV has a genome composed by a simple strand of DNA. The virus has no envelope. It was classified in a new family of virus: Circinoviridae. Four different genotypes have been described (1a-c, 2a-f, 3 and 4), genotype 1 predominating.

A series of viruses related to TTV has been described:

  • SANBAN
  • YONBAN
  • TUS01
  • PMV
  • TLMV: TTV-like minivirus
  • SEN

As with TTV, these related viruses have an uncertain pathogenic significance. Although it is possible that some of them are associated with aminotransferases elevation following transfusion, it is improbable that they explain cases of clinically significantly acute hepatitis or are associated with adverse long term consequences, for example cirrhosis or liver cancer.

El mito de los beneficios de tomar una copa al día

httpv://youtu.be/ducVnaf_GLs

El Dr. Alejandro Soza, Presidente de la Asociación Chilena de Hepatología es entrevistado en esta nota de CNN Chile.

En Inglaterra lo están discutiendo y nuestro país (Chile) también hay diversas opiniones. La recomendación de consumir moderamente alcohol para evitar problemas cardiovasculares, hoy está en jaque.

Aunque estudios asocian beneficios de los antioxidantes presentes en el vino, hasta ahora no se ha comprobado que exista una relación directa entre el alcohol y la protección del corazón. Por otro lado, uninforme inglés también recomienda en este tipo de bebedores tener por lo menos dos días de descanso para que el hígado se recupere.

También los especialistas aseguran que muchas de estas personas que tienen un consumo prudente de alcohol, a futuro generas diversos problemas como cáncer al higado, al intestino, al recto y pancreatitis.