Quiste hepático simple

by Dr. Alejandro Soza

in Tumores

Frecuentemente en exámenes de imágenes de rutina del abdomen, ya sea una ecografía abdominal o un TAC (tomografía) de abdomen, se encuentra un quiste en el hígado. La gran mayoría de éstos corresponden a quistes hepáticos simples.

Quiste se refiere a cualquier lesión que está llena de contenido líquido. Los quistes hepáticos simples son estructuras de pared imperceptible que no se comunican con la vía biliar. Su tamaño varía desde milímetros hasta lesiones gigantes. Son más frecuentes en mujeres, particularmente los quistes grandes y sintomáticos.

Síntomas

La mayoría de los quistes hepáticos simples no producen síntomas. Cuando el quiste es grande (mayor de 4 cm), pueden haber síntomas inespecíficos como dolor abdominal, saciedad precoz o náuseas. Sin embargo, la evaluación de estos síntomas siempre debe ser cuidadosa, ya que estas molestias pueden ser originadas en otras causas como síndrome de intestino irritable, lumbago, colelitiasis u otros.  Muchos menos frecuentemente un quiste grande puede complicarse por hemorragia, torsión, infección o ruptura.

Evaluación

Una lesión hepática quística simple típica encontrada en una ecografía puede no requerir estudios adicionales cuando es de tamaño pequeño a moderado. En la ecografía el quiste simple se observa como una lesión anecogénica, sin septos, de paredes imperceptibles y con reforzamiento posterior.

El TAC y resonancia magnética muestran una lesión con densidad de agua que no se refuerza con el contraste intravenoso.

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial de un quiste hepático simple incluye las siguientes lesiones:

  • Absceso: Habitualmente la presencia de síntomas como dolor y fiebre, alteraciones de laboratorio como elevación de la proteína C reactiva, asociado a las características de la imagen (reforzamiento periférico) hacen fácil la distinción en la mayoría de los casos.
  • Quiste hidatídico: Frecuentemente tiene calcificaciones en la pared y pueden distinguirse quistes “complejos”, con quistes más pequeños adyacentes o multiloculados, pared engrosada y ecos internos que corresponden a estructuras parasitarias. La serología para hidatidosis es frecuentemente positiva.
  • Enfermedad poliquística: La presencia de múltiples quistes en el hígado sugieren el diagnóstico de enfermedad poliquística del hígado. La mayoría de las veces se asocia a presencia de quistes renales (enfermedad poliquística renal autosómica dominante, ADPKD). Sin embargo, en otras ocasiones, los quistes se encuentran sólo en el hígado (enfermedad poliquística hepática autosómica dominante).
  • Cistoadenoma: Tumor benigno muy infrecuente. Se diferencia por tener paredes engrosadas y frecuentemente ser multiloculados. Su tratamiento es la resección.
  • Cistodenocarcinoma: Tumor maligno infrecuente, probablemente derivado de la malignización de un cistoadenoma. El tratamiento también es quirúrgico.
  • Tumor necrótico: Algunos tumores malignos metastásicos y ocasionalmente primarios del hígado pueden tener un componente necrótico licuificado que puede asemejar un quiste simple, sin embargo, las imágenes y el cuadro clínico habitualmente permiten diferenciarlos.

Tratamiento

La gran mayoría de los quistes hepáticos simples no requieren tratamiento. Cuando el quiste es grande (mayor de 4 cm), habitualmente se recomienda un control de imágenes, para lo cual habitualmente es suficiente una ecografía. Si el quiste no aumenta de tamaño luego de 2 ó 3 años, no es necesario hacer más controles.

En aquellos casos en que el quiste es grande y sintomático, el tratamiento de elección es la cirugía. Si bien existen diversas opciones quirúrgicas, la más utilizada es el destechamiento del quiste, ya sea mediante cirugía abierta o laparoscopía. El drenaje del quiste por punción no es una opción satisfactoria, ya que el quiste se reproduce de regla.Often in routine imaging examinations of the abdomen, either an ultrasound or CAT scan of the abdomen, a cyst is found in the liver. The vast majority of these correspond to simple hepatic cysts.

The term cyst refers to any lesion that is filled with liquid content. Simple hepatic cysts have imperceptible walls and that do not communicate with the bile duct. They range in size from millimeters to giant lesions. They are more common in women, particularly large symptomatic cysts.

Symptoms

Most simple hepatic cysts cause no symptoms. When a cyst is large (greater than 4 cm), it may have nonspecific symptoms such as abdominal pain, early satiety or nausea. However, the evaluation of these symptoms should always be careful, as these complaints may arise from other causes such as irritable bowel syndrome, lumbago, or cholelithiasis (gallbladder stones). Much less often a large cyst may be complicated by bleeding, torsion, infection or rupture.

Evaluation

A typical simple cystic liver lesion found on ultrasound may not require additional studies when small to moderate. On ultrasound, the cyst is seen as an anechogenic lesion without septa, with imperceptible wall and posterior reinforcement.

CT and MRI show a water density lesion density of water that is not enhanced with intravenous contrast.

Differential diagnosis

The differential diagnosis of simple liver cyst includes the following conditions:

  • Abscess: Usually the presence of symptoms such as pain and fever, laboratory abnormalities such as elevated C-reactive protein, associated with imaging features (peripheral enhancement) are easy to distinguish in most cases.
  • Hydatid cyst: Hydatid cysts often have calcifications in the cyst wall and “complex” adjacent smaller or multiloculated cysts with thick walls and internal echoes corresponding to parasitic structures can be distinguished. Hydatid serology is frequently positive.
  • Polycystic disease: The presence of multiple cysts in the liver suggest the diagnosis of polycystic liver disease, most often associated with renal cysts (autosomal dominant polycystic kidney disease, ADPKD). However, in other cases, the cysts are found only in the liver (autosomal dominant polycystic liver disease).
  • Cystadenoma: This is a rare benign tumor. It has thickened walls and is often multiloculated. Treatment is resection.
  • Cistodenocarcinoma: An uncommon malignant tumor, probably derived from the malignant transformation of a cystadenoma. Ttreatment also is surgical.
  • Necrotic tumor: Some malignant tumors metastatic and primary liver occasionally may have a liquefied necrotic component that may seem like a simple cyst, however, clinical symptoms usually allow differentiation.

Treatment

The vast majority of simple hepatic cysts require no treatment. When a cyst is large (greater than 4 cm), it is usually recommended controling images, for which an ultrasound is usually sufficient. If the cyst does not grow after 2 or 3 years, there is no need for more controls.

In those cases when the cyst is large and symptomatic, treatment is surgery. While there are several surgical options, the most widely used is the unroofing of the cyst, either by open surgery or laparoscopy. The drainage of the cyst by aspiration is not a satisfactory option, since the cyst usually recurs.

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