En esta página

Las transaminasas elevadas indican que células del hígado, o a veces del músculo, están liberando enzimas a la sangre. Es un hallazgo frecuente y no permite conocer la causa ni la gravedad por sí solo. La mayoría de las elevaciones leves no corresponde a una urgencia, pero sí merece una evaluación ordenada.

Los dos exámenes son la ALT, más específica del hígado, y la AST, que también está en músculos y otros tejidos. Antes de interpretar el resultado conviene revisar cuánto subieron, si existen otros exámenes alterados y si la persona tiene síntomas. Puede leer una explicación detallada de cada enzima en Transaminasas ALT y AST.

Causas frecuentes

Entre las causas más comunes están:

  • Hígado graso (MASLD), sobre todo junto con sobrepeso, diabetes o triglicéridos altos.
  • Consumo de alcohol.
  • Medicamentos, productos naturales y suplementos.
  • Hepatitis B y hepatitis C.
  • Ejercicio intenso o lesión muscular, en especial cuando predomina la AST.

Otras causas menos frecuentes incluyen hepatitis autoinmune, hemocromatosis, enfermedad celíaca, alteraciones de la tiroides y problemas de la vía biliar.

¿Qué datos ayudan a interpretar el resultado?

La magnitud orienta, pero no reemplaza el diagnóstico. Elevaciones leves y persistentes son comunes en hígado graso y hepatitis crónicas. Valores muy altos pueden aparecer en hepatitis aguda, daño por medicamentos, falta de flujo sanguíneo al hígado o intoxicación por paracetamol.

También se revisan la bilirrubina, fosfatasas alcalinas, GGT, albúmina y tiempo de protrombina. La ALT y la AST muestran lesión celular; la albúmina y la coagulación informan mejor sobre la capacidad funcional del hígado.

¿Qué estudio se hace habitualmente?

El médico suele seguir estos pasos:

  1. Confirmar el resultado y compararlo con exámenes anteriores.
  2. Preguntar por alcohol, fármacos, suplementos, infecciones recientes y ejercicio.
  3. Buscar factores metabólicos con glicemia, hemoglobina glicosilada y perfil lipídico.
  4. Solicitar serologías para hepatitis B y C.
  5. Pedir una ecografía u otros exámenes según el patrón y la persistencia.

Si existe hígado graso o riesgo metabólico, se puede calcular el FIB-4 para estimar fibrosis. Tener transaminasas normales no excluye una cicatriz avanzada, del mismo modo que una cifra alta no significa necesariamente cirrosis.

¿Debo suspender medicamentos o suplementos?

No suspenda por cuenta propia un medicamento esencial. Lleve a la consulta una lista completa, incluida la dosis de vitaminas, preparados de hierbas, productos para adelgazar y suplementos deportivos. Si existe sospecha de toxicidad, su médico indicará qué suspender y cómo vigilar la recuperación.

¿Cuándo consultar pronto?

Busque atención sin demora si las transaminasas elevadas se acompañan de:

  • Ictericia o coluria.
  • Confusión, somnolencia marcada o sangrado.
  • Vómitos persistentes o dolor abdominal intenso.
  • Sospecha de sobredosis de paracetamol.
  • Embarazo con malestar, presión alta u otros síntomas nuevos.

Si no existen estas señales, programe una evaluación clínica y evite el alcohol mientras se aclara la causa. Repetir exámenes una y otra vez sin estudiar el origen puede retrasar un diagnóstico tratable.

Vea también

Referencias

  1. Kwo PY, Cohen SM, Lim JK. ACG Clinical Guideline: Evaluation of Abnormal Liver Chemistries. Am J Gastroenterol. 2017;112(1):18-35.
  2. Newsome PN, Cramb R, Davison SM, et al. Guidelines on the management of abnormal liver blood tests. Gut. 2018;67(1):6-19.
  3. Rinella ME, Neuschwander-Tetri BA, Siddiqui MS, et al. AASLD Practice Guidance on the clinical assessment and management of nonalcoholic fatty liver disease. Hepatology. 2023;77(5):1797-1835.
Ver más de Exámenes